En el año 1951 la Iglesia Católica proclamaba oficialmente que el
Big Bang estaba de acuerdo con la Biblia. Por esta razón, según comentarios del
Sr. Steven Hawking:
"...Hubieron serios intentos para evitar la conclusión científica de que habia
existido el Big Bang"...
Lo cierto es que la comunidad científica no quería compartir ninguna idea con la Iglesia
Católica, aunque las investigaciones de Hawking y otros científicos parecían
inclinar la balanza hacia el supuesto de que había existido una singularidad hace
aproximadamente unos quince mil millones de años.
Años más tarde, en 1981, los jesuitas del Vaticano organizaban unas conferencias
sobre Cosmología. Al final del evento los científicos que habían participado tuvieron una
audiencia con la máxima autoridad católica.
Cuando se trató el tema del Big Bang el anterior Papa dijo:
"...Está bien estudiar la evolución del Universo después del Big Bang pero no
debemos indagar en el Big Bang mismo porque se trata de la obra de Dios"... ¿ ¡ ! ?
Ante esta aseveración sin base ni fundamento religioso, científico ni filosófico nos sentimos obligados a
opinar.
En primer lugar, volvemos a encontrarnos, una vez más, ante los conceptos, siempre subjetivos
de "lo que está bien y lo que está mal". El conocimiento del bien y del mal
nace en nuestra conciencia en base a la educación recibida desde nuestra más
tierna infancia. Por lo tanto, es un conocimiento relativo, jamás una verdad absoluta.
El que escribe estas líneas tiene un alto grado de conciencia (relativa) sobre el bien y el mal
y entiende, además, que el indagar, investigar, elocubrar o, incluso, meditar sobre el estado del
Universo en el mismo o, incluso, anterior momento del Big Bang no tiene absolutamente nada
de prohibido, dañino o pecaminoso.
En segundo lugar, también es posible afirmar que el Big Bang no significa realmente la creación
del Universo, más bien podría contemplarse el fenómeno como algún tipo de fluctuación
estocástica en el nivel cuántico, el cual, generaría un subuniverso (el nuestro) con propiedades
espacio-temporales y en continua expansión hasta el presente.
De acuerdo que esta aseveración es una simple hipótesis, la cual, por ahora, no nos lleva a
ninguna parte, pero la afirmación de que el Big Bang tiene origen divino... ¿No es, acaso, otra
especie de hipótesis o premisa, sólo útil porque sobre ella puede cabalgar cómodamente la
creación desde el punto de vista de la teología católica?
Un nuevo punto de vista
Los teoremas de la singularidad de Stephen Hawking y Roger Penrose predecían que el principio
del tiempo tenía que haber empezado en una singularidad, punto de densidad y curvatura
espacio-temporal infinita, siempre y cuando la Teoría General de la Relatividad fuera correcta.
Estos trabajos, como algunos anteriores realizados por otros científicos, mantenían el Big Bang
como principio del Universo. No obstante, años después, Hawking escribía...
...La teoría cuántica de la gravedad ha abierto una nueva posibilidad: en el Universo no habría
ninguna frontera del espacio-tiempo y, por lo tanto, tampoco sería necesario especificar el
comportamiento en la frontera. No existiría ni ningún borde del espacio-tiempo en
el cual se tuviera que recurrir a Dios o alguna nueva ley para que estableciese las condiciones
de contorno del espacio-tiempo.
Se podría decir: "la condición de contorno del Universo es que no tiene ninguna frontera".
El Universo estaría completamente autocontenido.
No sería ni creado ni destruído. Simplemente, sería...
En estas condiciones, entendemos que el tamaño del Universo oscilaría eternamente
entre el Big Bang y el Big Crunch que ahora serían, simplemente, puntos de densidad infinita
periódicos. En cada oscilación, el espacio-tiempo empezaría en el Big Bang y acabaría
en el Big Crunch. Y así, sucesivamente...
Brahma y el Hinduismo antiguo
Evidentemente, la idea que acaba de describirse no es nueva. Más bien parece el reflejo de una
elucubración anterior. Por esta razón no está de más recordar, a título de simple curiosidad, un par de
conceptos sobre Brahma y algunos números cosmológicos mantenidos desde tiempos inmemoriales en
la cultura religiosa de la India, pueblo muchísimo más avanzado que Occidente en cuestiones
metafísicas y espirituales. En el libro, Bhagavad Gita se encuentra alguna información al respecto.
En primer lugar, el concepto del Dios Brahma, creador del Universo, es totalmente diferente al que tiene el Catolicismo
de su Dios. Mientras que el primero es una entidad no personal ni antropomórfica, una
proyección impersonal de Krsna (pronúnciese Krishna), donde todo lo creado y Brahma son una misma cosa, el Dios católico es una
entidad personal y antropomórfica manteniéndose, además, separado de su propia creación.
En segundo lugar, según el Hinduismo, en un momento determinado Brahma "espira" y crea el
Universo. Al cabo de un período de tiempo llamado
Mahakalpa "inspira" y "retrae en sí" todas sus manifestaciones, siendo un ciclo
continuo sin principio ni fin. (Este Hawking debió leer el Bhagavad Gita en su juventud...)
Repitiendo al filósofo vedanta Ramacharaka, veamos, seguidamente, algunas medidas de tiempo en el hinduismo clásico que nos
llevará a conocer la medida de tiempo Mahakalpa.
El Año Mayor consta de 360 años terrestres.
Doce mil años mayores componen un Ciclo Máximo de 4.320.000 años.
Setenta y un Ciclos Máximos componen un Manvántara de 306.720.000 años.
Catorce Manvántaras componen un Kalpa: 4.294.080.000 años.
36.000 Kalpas forman un Mahakalpa de: 154.584.880.000.000 años
Ahora, prestemos atención a algunas coincidencias (aproximadas):
La rotación de nuestra Galaxia se realiza aproximadamente en 230.000.000 años.
y el Manvántara es un ciclo de tiempo de 306.720.000 años.
La edad de la Tierra se estima en 5.000.000.000 de años y
un Kalpa es un ciclo de 4.294.000.000 años.
La diferencia más notable la encontramos en la edad del Universo:
mientras que en Occidente se estima en unos 15.000.000.000 de años, en el
Hinduismo, éste es un ciclo repetitivo de 154.586.000.000.000 de años.
Como contrapunto a estos largos períodos de tiempo, no exactos pero en
plena consonancia con la ciencia moderna, siglos después el mundo católico, repitiendo las
palabras de San Agustín, estimaba la edad de la Creación en 5.000 años. ¿¡!?
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